
Publicado en Deportes, hace 1 día
Santo Domingo. – Acaba de ganar el título de bateo con las Estrellas (.368 o de 136/50), una actuación que le valió que los Azulejos se fijaran en él y le ofrecieran un contrato de liga menor con invitación a los Campos de Entrenamientos.
No es la primera vez que batea la Lidom, ya el curso pasado se fue de 141-35 (.289) y en el round robin que se juega en la actualidad es de los puntos luminosos en el pobre arranque de los Gigantes (29-8, .276).
Se llama Ismael Munguía, y en su carrera como pelotero las puertas que no se les han abierto ha aprendido a tumbarlas a palos.
Aprendió a sobrevivir al rechazo desde niño y ninguna respuesta negativa lo ha detenido en su camino. Academias, scouts, organizaciones e incluso equipos en los que ha militado lo han subestimado, pero no ha parado de luchar.
En la academia de Dennis Martínez fue rechazado, scouts no le prestaron atención por su tamaño (5´8 pies). En 2015, los Gigantes de San Francisco lo firmaron por 17 mil dólares y desde entonces ha hecho vida en ligas menores.
Antes de que los Blue Jays definan el plantel, Munguía enfrentará al equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol, un desafío que asume con ilusión.
“Yo venía trabajando para eso, y para muchas cosas más. Dios nos está bendiciendo de esta manera”, dijo el patrullero que se robó 23 bases en 91 partidos con la sucursal Triple A de los Yankees, en la pasada campaña.
La Federación Nicaragüense de Béisbol/Softbol Asociada (Feniba), se comunicó con el jardinero de 27 años para que su bate zurdo esté presente a la alineación de la escuadra centroamericana el próximo Clásico.
“Voy a estar disponible para jugar con Nicaragua. La Feniba ya me contactó, y se pusieron de acuerdo conmigo”, sentenció Munguía que enfrentará a Dominicana en el 6 de marzo en el LoanDepot Park de Miami.
Su admiración por el equipo quisqueyano parte desde los mismos peloteros con los que ha competido en los últimos dos año s “esta es la mejor liga del Caribe, y espero que siempre así lo sea”.
El oriundo de Chinandega empezó a jugar a los 8 años en una liga pre infantil, en la que recuerda jugaban con una pelota cubierta de goma con un centro de aire llamada “Kenko”, en alución a una marca que produce útiles deportivos que sean seguros para los niños en Nicaragua.
“Es cosa de ponerle empeño. Hay que buscar esa oportunidad. Lo importante es estar bien, tener bien a nuestras familias, y ser parte de la historia del béisbol”, dice sobre su foco a esa llamada al Big Show.