
Publicado en Regionales, hace 2 minutos
Por: Nairobi Trinidad.
Boca de Cachón.- La comunidad de Boca de Cachón, en el municipio de Jimaní, vive una de las peores crisis sanitarias de los últimos años debido al colapso del sistema cloacal, que ha provocado el desbordamiento de aguas fecales en calles, contenes y accesos públicos.
Lo que comenzó como un fallo puntual se ha transformado en una emergencia comunitaria que amenaza la salud de cientos de familias. Más de diez registros sanitarios permanecen dañados, permitiendo que las heces broten a la superficie y se desplacen libremente por las vías, formando charcos pestilentes que afectan tanto el tránsito de peatones como de vehículos. En varias ocasiones, motocicletas y carros han quedado atascados al caer en alcantarillas abiertas o debilitadas por la falta de mantenimiento.
Los residentes afirman que la situación no es nueva y que, por el contrario, lleva meses empeorando sin que las autoridades municipales ejecuten una intervención concreta. Integrantes del grupo comunitario Lucha Popular aseguran haber solicitado en repetidas ocasiones que el alcalde Juan Matos presente un plan de acción urgente para frenar la contaminación y rehabilitar el sistema cloacal, sin recibir una respuesta efectiva.
El panorama se vuelve aún más crítico durante las horas de mayor calor. Los munícipes reportan que al mediodía el hedor se hace insoportable, obligándolos a mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que el olor penetre en sus hogares. Germania Florián, presidenta de la Junta de Vecinos, expresó su profunda preocupación al indicar que el olor a heces es intolerable y que la exposición constante podría provocar enfermedades en niños y envejecientes, los grupos más vulnerables de la comunidad. De hecho, algunos padres aseguran que varios menores ya han presentado irritaciones en la piel y malestares estomacales en las últimas semanas.
La exposición a aguas residuales puede generar brotes de diarrea, infecciones cutáneas, parásitos y otras afecciones de carácter sanitario, por lo que médicos de la zona han advertido que la situación requiere una intervención inmediata. Frente a este escenario, la comunidad hace un llamado urgente al Ministerio de Salud Pública, al INAPA, al Ayuntamiento de Jimaní y a otros organismos de socorro para que articulen un plan de saneamiento que incluya reparación de la red cloacal, desinfección y cierre de alcantarillas abiertas.
Los moradores advierten que, si no se observan avances en los próximos días, están dispuestos a organizar nuevas acciones comunitarias, incluyendo protestas pacíficas, para lograr que las autoridades provinciales y nacionales presten atención a lo que hoy se ha convertido en una crisis sanitaria de alto riesgo. Mientras tanto, Boca de Cachón continúa envuelta en una mezcla de mal olor, preocupación y frustración, esperando una respuesta urgente para recuperar la salubridad y la tranquilidad en la comunidad.