Publicado en Nacionales, hace 3 horas
Santo Domingo.- Los altos índices de inseguridad en el barrio 27 de Febrero del Distrito Nacional continúan preocupando a miles de ciudadanos, quienes se sienten desprotegidos por la falta de autoridades en el sector.
La delincuencia ha tomado las riendas de esta barriada, que solo cuenta un estrecho y deteriorado destacamento policial para brindar seguridad a una población de más de 90,000 personas, según indican los comunitarios.
Este puesto policial, ubicado en La Loma del Chivo del 27 de Febrero solo cuenta con apenas nueve policías, tres agentes por cada turno.
Solo tres agentes policiales son los designados para enfrentar la delincuencia de un barrio, donde los atracos son el pan de cada día y las muertes en hechos violentos se mantienen repuntando.
Los comunitarios explicaron que en horario matutino solo tres policías están de servicio en el destacamento policial de La Loma del Chivo, dos que salen en una motocicleta a patrullar en las calles y uno en la base; bajo esta misma medida operan en horario nocturno.
La insuficiencia de policías es solo una pequeña parte del problema, el destacamento no cuenta con una infraestructura en dignas condiciones, una ubicación centralizada que permita el fácil desplazamiento de las autoridades y en cuanto a la movilidad, solo cuentan con una motocicleta.
Durante el encuentro “Listín en el Barrio”, organizado por la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco) y encabezado por el director del diario, Miguel Franjul, el subdirector, Fabio Cabral y el editor en jefe, Juan Eduardo Thomas; los dirigentes comunitarios externaron el desasosiego que viven día tras día por la ola de violencia que azota a las familias del entorno.
Florinda González, quien reside en el 27 de Febrero desde hace más de 30 años se refirió al detrimento del destacamento, cuatro paredes con un escritorio oxidado, que además, no cuenta con las condiciones salubres para que los policías o detenidos pasen la noche allí.
“El destacamento es pequeñito, no tiene espacio donde guardar un preso donde tener un preso, no tiene espacio donde poner un motor”, dijo la comunitaria.
González explicó que el lugar donde se encuentra el destacamento fue donado por la Junta de Vecinos, quienes desesperados esperaban que esta medida pudiese contrarrestar la criminalidad de la zona, donde “eso era en cada 100 metros un punto de droga, muchos tiroteos entre policías y pandillas”.
“Entonces, aquí cuando empezó el destacamento había 34 policías, hoy en día si hay 10, son muchos. Por otro lado, no tienen cómo movilizarse; los motores siempre están dañados, paran la guagua ahí, pero la guagua siempre está dañada. Sale hoy, y ya mañana está dañada”, expresó.
La dama comentó que la ubicación del destacamento dificulta que los pocos agentes que brindan servicio, puedan realizar una tarea eficiente, pues la estrechez de las calles dificulta que estos se puedan movilizar con agilidad cuando reciben la denuncia de un hecho.
“Ese destacamento está secuestrado, está en un área donde no tienen ni acceso vehicular. Es imposible que una patrulla rápida salga de repente a evitar cualquier delito”, agregó.
Escaso patrullaje
La deficiencia de policías en el barrio 27 de Febrero se traduce a un insignificante patrullaje, lo que da cabida a que los delincuentes cometan sus fechorías sin temor a represalias.
“Aquí es raro el día que no vemos cinco y seis atracos, principalmente en los trayectos de ida y venida del metro”, manifestó Elin Cuevas, dirigente comunitario.
Cuevas expresó que días atrás, una vecina se acercaba a su vivienda cuando fue sorprendida por desaprensivos, quienes la golpearon y la despojaron de 45,000 pesos. “Llegando a su casa le quitaron 45,000 pesos, la arrastraron, le dieron golpes. ¿Dónde pueden llevarlos detenidos?”, cuestionó ante la falta de autoridades.
El lugareño afirmó que en varias ocasiones han solicitado un nuevo destacamento, centralizado, con una mayor cantidad de agentes policiales, pero hasta el momento no han tenido éxito.
“Nosotros como junta de vecinos también estamos diligenciando un furgón, para solicitarle a la ministra de Interior y Policía (Faride Raful) que nos habilite un destacamento de control, porque es alarmante lo que pasa en la Francisco Rosario Sánchez con Padre Castellanos”, apuntó Cuevas.
Los residentes del 27 de Febrero claman porque las autoridades intervengan el barrio, para garantizar la seguridad que las familias. Asimismo, solicitan ir en auxilio de cientos de jóvenes que abandonan los estudios para integrarse a las pandillas.
El tema de la delincuencia y la falta de patrullaje por la Policía Nacional, son las principales preocupaciones que presenta el sector, quienes han sufrido las consecuencias de vivir desprotegidos; la instalación de los puntos de drogas, asaltos, y refriegas les ha costado la vida a inocentes.
Prueba de esto, es lo ocurrido el pasado 25 de diciembre de 2024, donde una adolescente de 16 años de edad falleció tras ser impactada por una bala en la calle 14, esquina 15 del sector.
La fiesta de Navidad en el 27 de Febrero, terminó convertida en una tragedia por la muerte de Weslyn Yerismal Cruz, quien murió luego de que un accidente de motocicletas desatara un tiroteo, donde la menor resultó herida de bala.
Otras versiones indicaron que la balacera se produjo por un conflicto de bandas por puntos de drogas.
Un hecho similar, fue la muerte en circunstancias no esclarecidas de Yajaria Yarolina Martínez, de 17 años, quien residía en “Agua Dulce” del 27 de Febrero.
La menor de 17 años salió de su residencia a las 9:00 de la noche, y minutos después, residentes de la zona encontraron a la joven tirada en el pavimento tras haber sido impactada por un disparo. Sobre este suceso, los familiares declararon no saber cómo sucedieron los hechos.