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Los políticos y las «circunstancias»

Publicado en Todo Incluido, hace 1 mes

A comienzos del 1978, cuando Joaquín Balaguer era presidente de la República y trataba de obtener por tercera vez una reelección presidencial, tuve la oportunidad de comenzar a escuchar en forma pormenorizada sus discursos, pues yo había comenzado a laborar como reportero del periódico El Caribe y, a pesar de que apenas tenía 23 años de edad,  fui designado para cubrir sus recorridos de campana electoral.

Recién llegado de San Cristóbal, mi ciudad natal, me resultó curioso ver que el líder reformista, entonces con 71 años de edad, demostraba fortaleza física para visitar hasta dos y tres localidades apartadas.  Pero lo que más me satisfacía era que yo estaba conociendo zonas geográficas que ni siquiera imaginaba que existían y, además, en el periódico me daban una «dieta» (un petit cash) de tres y cuatro pesos por cada viaje, lo cual para mí era una «fortuna».

EXPOSICIONES COHERENTES Y BIEN HILVANADAS

Mi trabajo lo encontraba relativamente fácil debido a que Balaguer, a pesar de que improvisaba sus discursos, hablaba «redactado», o sea, en forma coherente y sin desperdicios de palabras. Como inexperto periodista me limitaba a agregar «dijo», «agregó», «señaló», «manifestó», etc, antes o después de cada párrafo de su alocución, por lo que, después de escoger un «lead» o encabezado,  la noticia estaba hecha sin mucho esfuerzo.

«LA POLÍTICA ES HIJA DE LAS CIRCUNSTANCIAS»

Otra cosa que llamó poderosamente mi atención era que, con frecuencia, él repetía:  «La política es hija de las circunstancias».   (Después me enteré era una readaptación suya de la frase «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo», que José Ortega y Gasset popularizó en su famosa obra «Meditaciones del Quijote»).

En diferentes oportunidades, durante esa época y otras posteriores, cuando periodistas preguntábamos a Balaguer sobre su eventual reelección o respecto a uno que otro asunto, nunca confirmaba ni descartaba nada.  En una oportunidad me respondió: «Yo no sé mi hijo… la política es hija de las circunstancias».

Ahora, muchos años después, al analizar a posteriori su  figura política, he llegado a la conclusión de que, ciertamente, él fue un hombre que vivió de las circunstancias. Paso a explicar por qué:

1) En 1930, cuando tenía sólo 24 años, se le presentó la primera circunstancia y fue la de tener un encuentro personal en Santo Domingo con Trujillo, quien lo recibió con muestras de cariño luego que alguien le expusiera que Joaquín, sobrino de Bienvenida Ricardo, la primera esposa del posterior dictador, tenía dotes de buen orador y, por ende, podía ayudarle en su campaña. A partir de entonces, el joven intelectual y fogoso orador acompañó al militar y político en un recorrido por todas las poblaciones de las zonas Este y Norte del país).

2) En 1957 Trujillo se abstuvo de participar en las elecciones y presentó a su hermano Héctor Bienvenido como candidato a la Presidencia y a Balaguer como vicepresidente.   Héctor renunció tres años después como parte de un plan de su hermano destinado a aparentar a la opinión pública internacional que se alejaba del poder.  En esa circunstancia Balaguer le sustituyó y se juramentó como Presidente de la República ante la Asamblea Nacional el 3 de agosto de 1960.

3) Aunque salió forzosamente del país el 8 de marzo de 1962 y mucha gente creyó que nunca jamás volvería, se presentaron cuatro circunstancias en la República Dominicana: a) la elección y derrocamiento como Presidente de Juan Bosch, b) la guerra civil que estalló en abril de 1965, c) la segunda intervención de los Estados Unidos en el territorio nacional y d) el deterioro de la salud de su madre.  Precisamente, Balaguer con el alegato de iba a visitar su madre enferma y con la autorización del llamado Gobierno de Reestructuración Nacional, retornó al país en medio del conflicto bélico de 1965. Tuvo la osadía de hacer caso omiso al permiso de permanencia en el país sólo por varios días.  Con valentía se presentó como candidato presidencial del Partido Reformista y,  fruto de la circunstancia de que él era el que más se identificaba con los sectores conservadores del país, ganó las elecciones del 1 de junio de 1966.

4) En 1970 surgió otra circunstancia y fue que los partidos Revolucionario Dominicano, Unión Cívica Nacional, Alianza Social Dominicana y todos los grupos de izquierda se abstuvieron de participar en las elecciones del 16 de mayo de ese año.   Balaguer, en consecuencia, logró reelegirse luego de ser postulado por el Partido Reformista y el Movimiento Nacional de la Juventud.

5) En las elecciones del 16 de mayo de 1974, volvió a presentarse la circunstancia especial de que el mayor partido de oposición se retiró de la contienda y Balaguer sólo enfrentó a un diminuto grupo, teniendo como compañero de bolera a Carlos Rafael Goico Morales.

PRIMER GRAN FRACASO

6) En 1978 fue sustituido en la Presidencia por Don Antonio Guzmán Fernández, candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Para Balaguer fue su primer fracaso en una carrera política exitosa.  Se marchó del poder abatido y desacreditado, y mucha gente pensó que nunca más volvería.

DOS NUEVAS CIRCUNSTANCIAS

Sin embargo, ocurrieron dos circunstancias inesperadas:  el suicidio del Presidente Guzmán y la impopularidad del gobierno de Salvador Jorge Blanco, alimentada por los escándalos de corrupción y conflictos internos en el PRD, los cuales relanzaron a Balaguer, que entraba en su octava década de vida y estaba prácticamente ciego.

Es así como, después de dos períodos alejado del gobierno,  decidió presentarse de nuevo a las elecciones del 16 de mayo de 1986,  las cuales ganó con el 41,4% de los sufragios, superando al candidato perredeísta Jacobo Majluta, y al peledeísta Juan Bosch.    Retornó por cuarta vez en la etapa democrática post dictadura, a la conducción de los destinos nacionales.

En 1990 y 1994, tras una serie de circunstancias, fue proclamado también ganador de los comicios.

LA LEY DEL CONSTANTE RENUEVO

Como la vida y la historia están sometidas a la ley de un constante renuevo, Balaguer descendió del gobierno en el 1996, cuando fue sustituido por Leonel Fernández, al cual él apoyó como candidato en las elecciones de ese año.  Sin embargo, siempre favorecido por las circunstancias, se mantuvo gravitando directa o indirectamente en el poder hasta el 14 de julio del 2002, cuando se produjo su muerte.

CIRCUNSTANCIAS SON DETERMINANTES

La experiencia de alrededor de los 60 años de vida pública de Balaguer demuestra que las circunstancias, ciertamente, son determinantes para la vida de un político, siempre y cuando él sepa aprovecharlas.

No quiero concluir este artículo sin antes observar que en el presente año 2024 que recién comienza. muchas circunstancias se pueden registrar.  Dependiendo de su sagacidad,  algunos  políticos podrían aprovecharlas.

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