Publicado en Todo Incluido, hace 10 años
Timoteo, que es obispo de Éfeso, nombrado y colocado allí por Pablo, en los comienzos del Cristianismo, recibe este mensaje de Pablo, y Pablo está mirando precisamente a gente de fe, a cristianos de buenas posiciones económicas que cayeron en la grave tentación del afán desmesurado de dinero, y lo tomo, pues esta razón es causa de todos los males.
Esta reflexión de Pablo, esta enseñanza de él, vale la pena que la veamos hoy en nuestras propias vidas y en la vida de tantas personas que tienen muchos males, familiares, males sociales, males de todo tipo. La raíz está en el afán desmesurado de dinero, que es causa de todos los males.
Esta afirmación de Pablo es tan fuerte, es tan antigua y tan nueva, que nos invita a todos a reflexionar, repito, sobre nuestras vidas y a reflexionar a nuestro alrededor en la vida de aquellos que nos rodean.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.